Función del líquido anticongelante

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El líquido anticongelante es un fluido esencial para que el motor de un vehículo funcione correctamente y evite posibles problemas mecánicos. Recibe el nombre tanto de anticongelante como refrigerante porque contiene un componente llamado etilenglicol que le otorga la capacidad de cambiar sus propiedades según la temperatura ambiente.

Por ello es que resulta tan importante mantener controlados sus niveles, cambiarlo con cierta regularidad y mantenerse informado acerca de su mantenimiento, ya que frente a temperaturas bajas actúa como anticongelante evitando la congelación del motor y, por otro, en temperaturas altas aumenta su punto de ebullición y permite combatir el exceso de calor o calentamiento en el motor.

En el mercado existe una gran variedad de líquidos refrigerantes que se diferencian entre sí por su concentración y rango de protección térmica,características que determinan su precio.

¿Qué puede ocurrir por falta de anticongelante?

Normalmente es muy extraño que haya fugas de anticongelante. El circuito de refrigeración suele estar ultra protegido y ser muy estanco, así que es rarísimo ver cómo el nivel de líquido baja de forma perceptible.

Cuando este líquido es insuficiente o no se renueva cuando requiere, pierde todas sus propiedades anticorrosivas poniendo en peligro el funcionamiento del motor y su eficiencia.

Es muy importante revisar todos los niveles de manera regular y sustituirlo cada cierto de tiempo para que la conducción sea segura y puedas mantener tu vehículo en perfectas condiciones.

¿Cada cuánto tiempo se debe realizar el cambio de anticongelante?

El cambio del líquido anticongelante suele llevarse a cabo cada dos dos años o entre los 40.000 y 60.000 km, aunque esto obviamente puede variar en función de las condiciones en las que se encuentre el vehículo.

Lo mejor es que la reposición del líquido anticongelante la lleves a cabo en tu taller mecánico habitual, pero en el caso de que esto no sea posible y necesites hacerlo tú mismo, te dejamos algunos tips para hacerlo correctamente:

  1. Retirar la manguera superior del radiador con cuidado
  2. Retirar la tapa del radiador
  3. Limpiar con agua a presión el tanque
  4. Encender el vehículo para que circule el agua
  5. Añadir el líquido refrigerante en el tanque de recuperación del radiador, cuando el agua salga por la manguera superior totalmente limpia
  6. Conectar la manguera superior con la abrazadera cuando veamos que el agua que sale por ella tiene el color del producto que hemos añadido
  7. Acabar de introducir el producto anticongelante en el depósito del radiador
  8. Colocar la tapa del radiador
  9. Dejar encendido unos minutos el vehículo para que la temperatura se estabilice

Recuerda NUNCA abrir un radiador cuando el líquido esté aún caliente. El líquido está bajo presión y a temperatura elevada, y al abrir el tapón puede salir repentinamente y quemarte.

 

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